lunes, 16 de julio de 2012

¿Cómo escribir ahora?

Llevo mucho tiempo con el cerebro atascado. El atascamiento que hace que no salgan las palabras, las palabras correctas. Creo que se debe a que mi musa ha desaparecido.

Seguro que muchos recuerdan el día que te levantas habiendo dejado atrás los cuentos de hadas y fantasías. Ese paso hacia una nueva forma de entender las cosas, que te hace cuestionarlas, analizarlas, agruparlas.

Ese tipo de cambio es el que me sucede a mi cuando no consigo escribir. Me vuelvo torpe si tengo un lápiz o un teclado, las ideas se obstruyen y al final me enfado, me canso o me rindo.

Cuando escribo, me encuentro con ese niño que muchos dejan atrás. El niño que no duda, el niño que fantasea. Para escribir necesito a mi musa, siguiendo la metáfora que he empleado, necesito volver a escuchar un cuento como un chiquillo de 7 años.

 Me quito el velo de incredulidad y dejo que las palabras hablen por si solas, que hablen con el significado que ellas tienen, que expliquen lo que no consigo que hagan si las obligo a adoptar una forma lógica o a cambiar para que sean correctas.

Y hoy no hay musa que me lleve hasta ese niño que jugaba con dinosaurios de juguete y deseaba desenterrar un Estegosaurio.


Siempre ha sido uno de mis dinosaurios preferidos >.<



lunes, 18 de junio de 2012

Cambios.

Perderse en un delirio caótico de palabras. Frases barrocas que no guardan significado alguno y que cuanto más trepas por ellas más te inunda la sensación de estar arrojándote al vacío. 


Este avanzar para retroceder, progresar para volver al pasado, creo que últimamente ha salido de lo que es mi vida. Jamás lo hubiese podido pensar, que en mi cabeza se iría formando un pequeño reducto de serenidad y buenas decisiones. Todo hay que decirlo, los límites entre lo asentado y lo voluble son casi imperceptibles, aún más cuando mi mente juega con tanto tiempo libre como el que se puede adquirir durante el estío. 


Siempre se ha dicho que el final de todo es la paz y el descanso, en más de un sentido. Pero ¿no pensáis que una posible meta es encontrar ese equilibrio entre lo impredecible, lo que nos puede impresionar y la seguridad de una rutina, el "suelo firme" de unas ideas fijas?
¿No te gustan los cambios o simplemente te da miedo lo extraño?
No me gustaría caer en uno de los lados, aunque si hay que elegir queda claro que preferiría el de la sorpresa. 


Con esta idea en mente he estado toda la tarde, dándole vueltas, tejiendo pensamientos que no me llevaron a ningún sitio y otros que acabaron en nudos imposibles de deshacer. A raíz de la posible doble tendencia de las personas me surgió la idea del cambio. 


Conozco a gente que acepta los cambios sin ningún problema y a otras personas que para ellos cambiar es como aceptar una mutilación. ¿Tan extraño nos resulta el cambio, ya sea para bien o para mal? 


Me gusta pensar que somos fruto del cambio (que en cierto modo así es): Imaginad que nuestros padres no hubieran decidido dar el paso para conocerse, cambiar una situación de distancia a otra de aproximación. 


Imaginad que .. nuestros antepasados hubiesen huido del fuego en lugar de apropiarse de este futuro motor de la humanidad.


Si no se hubiera forzado un cambio en la forma de pensar, actuar etc. no se habría llegado a nada... Y es una lástima que hoy en día pueda haber tal fobia al cambio, a lo nuevo, a lo extraño, en una era que se define como la del progreso y encontremos titulares que hablan de discriminación en los salarios de las mujeres, amenazas y extorsión a homosexuales, represión a gente que busca salir del conformismo...


Un saludo y espero que penséis sobre qué papel han jugado o podrán jugar los cambios en vuestra vida. 

viernes, 6 de abril de 2012

¡Nuevo Blog! (Pero sin renunciar a este)

Debería comenzar a limpiar esto, varios meses y se me llena de polvo el blog. No hay derecho. ¡Qué tal! Espero que bien, no en realidad lo digo por aparentar, me importa una mierda cómo estéis :) (Que no que es broma... ) 

Quería avisaros de que voy a abrir un nuevo blog, algo más cercano a mi vida diaria. Porque me da la gana, sí. De todas formas, espero seguir con este blog, que como se puede observar, he dejado en el olvido (no se nota, ¿verdad?) 

Lo dicho, añadiré a este post el link del nuevo blog... Pero, por favor, a los 5 gatos que me observan, no dejéis de mirar este también, que me hace ilusión saber que puedo envenenar a alguien con mis relatuchos. 

Un saludo y espero veros más a menudo. 

viernes, 27 de enero de 2012

Dibujos de Naoko y Tomomi

Esto es obra de unas amigas de clase.  En la primera viñeta salgo yo (Héctor) repasando un examen sobre plantas el año pasado en Biología. Le estaba preguntando a Tomomi (un pseudónimo, por si no queda claro) sobre la organización talofítica, y tanto ella como Naoko (Alba) aseguran que echaba miraditas muy raras cuando tardaba en responder. 
Bueno, haha supongo que es verdad, aún lo sigo haciendo de vez en cuando... (Cuando me sé el tema y eso..)
Ignorad errores ortográficos, soy muy dadas a ello por más que insisto ¬¬ Biolagía = Biología Talofílica = Talofítica

Os aconsejo que miréis su ID en DeviantArt, tienen una cuenta conjunta y ambas suben sus dibujos. He de confesar que han pensado en irse por un Bachiller de Artes, pero les atrae también el Biológico así que, se quedaron conmigo! Muahaha * ^ *
Aquí dejo el link: http://naoko-tomomi.deviantart.com/ 
Un saludo y buen fin de semana!

jueves, 1 de diciembre de 2011

Tiempo

Tres tristes manecillas, son las que marcan el ritmo de nuestra decadencia. 
Aunque inteligible, el tiempo es algo que está ahí, indiferente a nuestra existencia. Pero nosotros somos incapaces de hacer caso omiso al paso de Chronos por el mundo. Aún sin consultar un reloj en nuestra vida, es algo que nos marca, que deja huella. 
Esto me invita a plantearme, qué es lo que hacemos con ese tiempo. Esto es una carrera contrarreloj en la que no estamos seguros al cien por cien de cuánto tiempo se nos da. 
Hay gente que por temor a un futuro incierto, se consuela observando el tono sepia del pasado. Otros huyen de los errores que fueron, corriendo hacia la solución que será. Yo avanzo con el tiempo a cada segundo, microsegundo... cada hora. Ni el pasado me parece memorable, ni el futuro parece decirme nada nuevo. Aún sigo en la línea de salida, esperando a tomar una decisión. 
Ya sea con en el tic-tac o en el silencio, aún barajo posibilidades que se resisten a salir. Como he dicho, la decadencia hecha compás, y las dudas, melodías bañadas de ideas.